Y entonces pensó que ya estaba todo dicho. Hasta que la vio pasar, su sonrisa, su mirada, su forma de andar, todo lo que lo enamoraba se volvía en su contra, dejándolo perplejo.
-Y entonces pensé... "Tonto de mí, tonto por haber pensado que podrías enamorarte de alguien como yo, de alguien que ni siendo puzzle encajaría con su otra mitad, porque esta mitad está rota, y tú, quien podría reparar este daño, dañas sin saber cómo, ¿y cómo podrías saberlo? Si jamás te he dicho nada, y jamás nada te diré, porque si digo lo que siento muero, y si muero no podré sentir esto que me mata, siendo la única prueba de vida que tengo, siendo lo poco que poseo, una vida que no me pertenece ni merezco, y un amor que no responde ni me corresponde. Por esto y por más jamás te diré palabra alguna, porque prefiero amar en silencio a silenciar mi amor, porque prefiero morir sabiendo que he sentido, a no sentir y por nada morir."
Moría por decirle todo lo que sentía.
martes, 23 de febrero de 2016
Desordenado...
jueves, 18 de febrero de 2016
Insomnio retórico.
Cuán hermoso puede ser un instante en el que dos miradas enlazan más que un gesto tan simple como compartir un breve segundo entre par y par de ojos; cuán hermoso puede ser un instante en el que un beso es más que una palabra, más que un acto y más que un intervalo de tiempo, sino cosquilleo por la espalda y frío por el cuello; cuán hermoso puede ser un instante en el que dos amantes se desean hasta el punto de desnudarse sin haber quitado prendas de por medio, hasta el punto de haber hecho el amor sin mero contacto físico, hasta el punto de decir "te quiero" sin soltar ni una palabra.
Cuán hermoso puede ser un instante por degustar ese suculento plato que llaman "amor", escuchar esa orquesta sinfónica, ese agradable y dulce olor, ese tacto ténue y suave, tan suave como la seda, y observar ese paisaje idóneo o "locus amoenus", ese Edén...
Cuán hermoso puede ser un instante de amor y cuán terrible puede ser una vida sin él, pero entonces, ¿qué es el amor y qué es el amar? ¿y ser amado? ¿qué es ser amado?
¿Qué significa ser esa mirada complementaria? ¿qué significa ser esos labios donde reposan otros que encajan a la perfección? ¿qué significa desear? ¿y el deseo? ¿y qué significa desear ser deseado? ¿qué son esas dos palabras? ¿y por qué tienen tanta fuerza? Ese sabor... ese sonido... ese olor... ese tacto... esas vistas... tan familiares y tan desconocidas, ¿qué son? Y más que eso... ¿qué han dejado de ser para mí? ¿es esto un grito de auxilio? ¿o un exilio del que no soy consciente? No lo sé...
Aún así, sigo sin saber lo que sé, y de lo que sé estoy poco seguro, porque siendo como soy, miento hasta cuando digo la verdad y siempre soy sincero.
Febrero.
He de reconocer que hacía frío fuera, pero contigo sentí calor, me sentí acogido entre brazos que jamás soltarían un alma sin rumbo fijo como la mía, que serías mi guía y mis alas, y yo tu escudo si algo malo te pasara. Y recuerdo ese paraguas, ese que quedó pequeño ante nuestros imprevistos bailes, sin plan ni ritmo más que el ritmo de mi cabeza y mi murmullo de canción, ¡y tú la seguías! La seguías al son de mi corazón. Entre latido y latido, gota y gota, nos empapamos y corrimos en búsqueda de cualquier seco lugar, perdidos sin haber perdido el rumbo ni el ritmo de aquel baile y aquella canción.
domingo, 7 de febrero de 2016
A mi salud.
Qué puedo hacer con
una vida que no sé vivir,
por qué he de luchar,
si me siento sólo,
frío y vacío sin fondo,
sin fin más que con el fin,
de saber dónde empiezo,
dónde sigo y dónde termino.
Y qué sentidos he de sentir,
si te alejo de mí,
si me alejas de ti,
de tu alma, mi calma,
mi dulce melodía, sinfonía
de alegría al corazón.
Cálido tacto de pétalos,
rozando la piel del infante
sentimiento, inocente,
tímido, puro, escondido
bajo este caparazón.
Tesoro, amada, manzana
de Adán y fruto de Eva,
sol radiante, ténue mañana,
sagrados labios aquellos
que de ti beban.
¡Beban! de tu risa,
¡Beban! de tu boca.
Locura tan cuerda que,
de mi garganta afloja,
el nudo atado por miedo,
lo que quiero y no puedo,
lo que debo y no hago.
Tú a la vez de vino, mi veneno,
mi cicuta, ardor, mal trago,
mi cálido vodka,
mi frío engaño.
Canto tan libre eres,
contraste del bien y mal,
mi herida por aguja,
sangre sin dedal.
Eres la voz que retumba,
mi vida en ultratumba.
Soy el mal que conoces,
dulce elixir de dioses.
jueves, 24 de septiembre de 2015
(Quiero) de todo. (Tengo) a la nada.
Quiero escribir y no tengo tinta en mi mente,
quiero hablar y no me salen las palabras,
quiero oír y oigo el silencio,
quiero sentir y siento la nada,
quiero andar y vuelvo en mis pasos,
quiero respirar y me siento ahogado,
quiero pensar y no sé cómo,
quiero saltar y no puedo,
quiero amar y temo,
quiero volar y me quedo con raíces en el suelo,
quiero crecer y me estanco por completo,
quiero ser fuerte y no estoy ni sujeto,
hecho trizas,
hecho piezas,
quiero ser feliz y me rodean tristezas, quiero ser yo y soy el del espejo,
quiero ser otro ser y no soy más que un reflejo,
quiero tenerte a ti y a los dos nos perdí,
quiero que me quieres como te quiero,
pero el verbo querer quedó efímero,
quiero estar contigo y no hago más que echarte de menos...
Tanto es lo que quiero pero, ¿qué es lo que tengo?
lunes, 7 de septiembre de 2015
(Ves)arte.
Vaya obra de arte ven mis ojos cuando te veo.
Cierto que no puedo dejar de pensar en tenerte, en besarte, morderte.
Lo cierto es que no puedo dejar de pensarte, ni extrañarte cuando no estás conmigo, y cuando lo estás, no puedo dejar de pensar en que sólo somos tú y yo.
Hablemos de tu cuerpo... el único lugar donde me pasaría horas sin aburrirme, el único lugar donde me siento seguro, el único lugar donde me perdería para poder descubrirlo todo, el único lugar donde me gustaría pasar mis manos, mis labios, mi vida.
Hablemos de tu sonrisa... cielo, qué sonrisa tienes, cuando ríes sinceramente, siendo siempre, y con tus labios tan pequeños y bonitos, finos, tentadores, deliciosos... que me hacen perder la noción del tiempo y el espacio.
Hablemos de tu mirada... tan profunda y penetrante, tan linda e hipnótica, esos ojos que ven hasta el alma y esa figura que es tan armónica...
Hablemos de tu pelo, de tu cuello, de tus curvas y tus virtudes, de tus defectos tan perfectos y de tus facciones tan hermosas, de lo que provocas en mí y lo que siento por ti, de que me enamoras y cada vez más.
Hablemos de lo preciosa que vas siempre y de lo preciosa que estás cuando te ríes, de cómo me miras y me dejas paralizado, de cómo me hablas en bajito y lo dices sintiéndolo fuerte, de cómo te quiero y como te estoy amando.
Hablemos de que eres una obra de arte en un mundo tan malo, una entre un millón, mi amor.
Hablemos de que eres tal, que ni siquiera Goya podría pintarte, ni Da Vinci crearte, ni Miguel Angel esculpirte, ni Ray Charles componerte.
Eres arte y el arte es vida, mi vida.
Te quiero.
viernes, 4 de septiembre de 2015
Eres tú.
Lo que conocí aquél día,
fue ver cómo alguien podía
sacar de mí una alegría,
en lo más profundo escondida.
En ese instante, tu sonrisa,
esa que me deja perplejo,
para mi alma, suave caricia,
para mi cuerpo, cosquilleo.
Es tu dulce aroma,
son tus ojos finos;
labios dulces, delicados.
Mi amor se asoma,
tus besos divinos;
me dejan enamorado.
Sabor a fresa de febrero.
Tu cuello, mi perdición.
Tus besos, mi salvación.
Perdido en tus 'te quiero.'
Y me encontré tu cuerpo,
mi octava maravilla.
Y me encontré tus curvas,
rescate de mis pesadillas.
Me siento invencible
contigo, soy inmortal.
Cielo, eres mi debilidad,
mi fuerza más temible.
Sobrenatural lo que siento.
Me llenas de sentimientos.
Me llenas de vida, vida mía.
Deseo contigo todo, cada día.
Y no quiero perderte
ni quiero que te pierdas.
Quiero ser tu soporte,
y que tú seas mi fuerza.
Quiero ser yo tu amante,
quiero ser tus buenos días.
Quiero que seas caminante,
y yo el suelo donde pisas.
Quiero ser tus buenas noches,
quien desabroche tu sostén.
Quiero ser quién en la cama,
te haga feliz y lo haga bien.
Quiero ser tu desayuno,
tus mordiscos uno a uno.
Quiero ser tu comida,
lo que haga, lo que pidas.
Quiero ser tu cena,
quiero viajar por tu piel.
Quiero probarte entera,
Sabrosa como la miel.
Quiero ser tu primer
y último pensamiento.
Quiero poder acelerar,
latidos rápidos de lentos.
Lo que más quiero
es a ti.
Lo que más deseo
de ti.
Lo que más me gusta
de ti.
Eres tú.