Un mundo lleno de dolor y de corrupción, ¿qué nos espera aquí? La impotencia eterna del querer y no poder, o la agonía del saber de la existencia de esos que pueden y no quieren. Un mundo movido por papeles con tinta que valen más que una vida, y vidas que apenas tienen tinta para llevar las hojas de sus diarios. Días que pasan, noches que vuelven, una mortífera puñalada cada vez que miras las noticias, un dolor inexplicable cada vez que ignoras la realidad en la que vivimos, ¿para qué? ¿para qué estamos aquí? Abandonamos un Antiguo Régimen cayendo en un abismo similar o incluso peor enmascarado por promesas falsas y corazones rotos, personas sin viviendas y viviendas vacías pertenecientes a un centro de poder. Entonces, ¿de qué sirve luchar, si nadie lucha? ¿de qué sirve arriesgar, si tenemos miedo a que nos quiten lo poco que nos queda? ¿por qué seguimos siendo unos esclavos en un mundo donde la riqueza no está repartida equitativamente? ¿por qué elegimos gente que nos controle si no queremos ser dominados? ¿por qué la humanidad tiene la necesidad de seguir a alguien por miedo a avanzar sola? Dólares, oro, oro negro, corrupción, drogas, engaños, destrozos, desahucios, abandonos, riquezas agotadas, y suministros inexistentes, ¿es este el mundo que de verdad querían nuestros antepasados para nosotros? ¿es este el mundo que queremos para nuestras futuras generaciones? Necesitamos un cambio, necesitamos darlo todo por todos, y que todos lo den todo por un mundo mejor. Mucho optimismo para un chico de 18 años con mentalidad impotente ante una situación importante y dolorosa.
"No llores por un mundo que lucha, lucha por un mundo que llora."
No hay comentarios:
Publicar un comentario