domingo, 19 de junio de 2016

Perdido.

Sin rumbo, perdido, tan perdido que ni mi propia sombra me reconoce.

Dice que soy un desconocido y que me sigue porque está buscando algo, a alguien... le pregunto "¿me buscas a mí?" Y me responde con un "tal vez", con un "no lo sé", me dice que se pierde entre la noche, que me ha visto y le parezco familiar, otras se pregunta a sí misma "¿por qué estoy contigo?", por qué sigue mis pasos y sigue mi camino... sin saber que ni yo sé por qué está conmigo, sin saber que no sé cuántos pasos ni cuál es mi camino... estoy perdido, tan perdido que la noche me llora, que el día se esconde de mí, que la una me abandona y que las nubes se ríen de mí, respondiéndome con lluvia, abrazándome con un frío manto que rodea mi cuerpo, nublando mi vista... y seguiré perdido, sin saber dónde estoy, sin saber dónde me duele, sin saber encontrarle sentido a esta estropeada brújula que me guía, sin saber ni cómo ni cuándo me perdí, ni dónde pertenezco, buscándome entre los ojos de la gente, buscando que alguien me reconozca y reconozca haberme encontrado.

Perdido, sin rumbo, deambulando por mi mente, por mis ténues sueños, explorando mis más dulces pesadillas, hasta que algún día, mi pérdida me enseñe que mi pérdida merezca la pena encontrando lo que siempre he estado buscando, lo que nunca he tenido, lo que siempre había perdido... yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario