miércoles, 4 de febrero de 2015

A cada uno. Por cada uno.

A cada mirada, cómplices de la nada. A cada sonrisa, el corazón late más deprisa. A cada tacto, el amor cierra un pacto. A cada paso, uno se hace más fuerte.
Por cada caída, una lucha por delante. Por cada lágrima, mil más de alegría. Por cada vida, una esperanza renace. Por cada muerte, un amor fallece. Por cada alma solitaria, hay otra que la espera. Por cada espera, hay una recompensa.
A cada tren perdido, hay tres más que despegan.
Por cada estación visitada, quedan ciudades desconocidas. Por cada uno y uno, existe un dos. Por cada error, un aprendizaje. Por cada viaje, un nuevo paisaje.
A cada anochecer le sigue un amanecer, que torna el atardecer y se repite el ciclo. A cada noche en vela le sigue dormir un siglo. A cada punto de vista, le sigue su discusión, y a cada discusión una opinión distinta. A cada mente cerrada, está designada una llave, y a cada mente abierta, un libro nuevo sin abrir.

Por cada poema, por cada estrofa, por cada verso, cada rima y cada palabra, existe una persona que pronto quedará enamorada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario