martes, 4 de agosto de 2015

Hablemos...

Hablemos de ti.

Eras la clase de persona sobre la que se lee en los libros.
Eras la clase de persona que todos buscaban.
Eras la clase de persona que todos desearían a su lado.
Eras un secreto, eras pérdida y milagro, eras un viaje sin destino.
Eras la razón por la que los corazones luchaban.
Eras un ser único, por la que cualquier loco caía enamorado.

Eras locura, eras consciencia.
Eras cordura, eras demencia.
Eras amor y eras lágrimas.
Eras alegría y luego lástima.
Lo fuiste todo y te creías nada.
Eras latido de mi corazón dolido.
Eras mi fuego, mi llamarada.
Eras mi más cálido frío.
Eras mi ardiente corazón helado.
Eras mi libre cuerpo aprisionado.
Eras el cielo y ahora infierno.
Eras efímero dolor eterno.
Eras tango y ahora perpleja.
Eras lo que mi amor refleja.
Eras risa y eras pena.
Eras mi libertad y mi cadena.
Eras mis noches y mis días.
Eras mi sol y mi luna.
Fui tus hojas y tu lobo.
Eras martirio y alegrías.
Eras caricias, una a una.
Me enamoré; caí como un bobo.

Ante el flechazo de Cupido,
herido, olvidado lo vivido.
Esta batalla me ha curtido,
el dolor, resume lo aprendido.

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